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lunes, 9 de marzo de 2020

DIARIO DE UN ATENEÍSTA (10)

10

Jueves, 3-5-01

            
             Encuentro con Aurelina, bibliotecaria del Ateneo cuando yo estaba en la Junta. Está más pequeña y algo endeble. Se ha borrado del Ateneo por no soportar a no sé quién. Se apuntará otra vez cuando caiga esta Junta.
            Bush quiere construirse un escudo antimisiles. Más de un comentarista opina que exagera el riesgo de enemigos exteriores para poder fabricar más armas-un modo de levantar la economía del país.     
            Entrevista con el poeta y editor Basilio Rodríguez Cañada, en el Colegio Mayor, Ntra. Sra. de Africa. Le he expuesto mi proyecto de una Antología de Poesía Angloamericana. Lo he visto receptivo. Estudiará el asunto con su socio, Trujillo. Me ha prometido que me llamará en este mes. La editorial se llama Sial y me ha regalado varios de sus libros. Se ha quedado con las muestras de traducción que le he llevado, pero (desastre), se me ha pasado incluir ni currículo, y la hoja de “explicación” del libro se me ha quedado atrancada en la impresora.

 

Viernes, 4-5-2001


            Pascual Meneu se ha jubilado en la casa contigua al Ateneo. Está abriendo su puerta cuando me ve aproximarme y me dedica el saludo acostumbrado.
            -Hola, amigo.
            -Buenos días.
            -Tengo que decirte que me han crucificado.
            -¿Cómo es eso?
            -Unos consocios me han propuesto para candidato a la Presidencia del Ateneo.
            -¿Y estás animado?
            -Mucho, pero la Casa está atravesando un período muy delicado y difícil. Sería una tarea muy ardua.
-Siempre ha sido una papeleta complicada gobernar el Ateneo.
            -Es cierto, y yo me siento capacitado para ello: ¿Qué quieres que te diga?
            -Naturalmente.
            -Me sé el reglamento de memoria.
            -Eso es primordial. Pues mucha suerte.
            -Gracias, amigo.
            Pascual Meneu, octogenario abogado que cada día contempla los ilustres retratos de la Galería con arrobo, le delicuaría ser Presidente. Si le dieran a elegir entre ser Presidente e ir al cielo, elegiría lo primero. El problema es que en las últimas elecciones se presentó a no sé qué cargo de la Junta y sacó cinco votos. Lo gracioso es que semejante vapuleo no le arredra.
            Día de mucha desgana. Por la tarde lo que más me apetecía era no trabajar.

Sábado, 5-5-2001

               
            El filósofo José Luis Abellán se presenta a la Presidencia del Ateneo. ¿Será verdad esta vez? Su nombre ha sonado en ocasiones anteriores. A Emilio le gusta curiosear por la Feria de Libros de Ocasión, ahora en el Paseo del Prado.
            -Los libros hay que tocarlos y ojearlos. Yo voy a buscar algo y normalmente termino comprando otra cosa.
            -Yo no tengo paciencia. Preferiría que hubiese un índice, un registro informático con todos los libros de la feria...
            -Eso sería matar su espíritu.
            -Posiblemente: llevas razón.
            Breve encuentro con Larios, más encorvado y con su exuberante sonrisa. Arturo, tieso, fumaba paseando por la galería de arriba. Tony Elliot subía dificultosamente las escaleras con una bolsa de plástico en cada mano. De cada lado de la cabeza le oscilaba una guedeja blanca.
            

domingo, 1 de marzo de 2020

DIARIO DE UN ATENEÍSTA (9)

Viernes, 7-4-2001


            Hoy se nos ha unido a la “tertulia de escritores y lectores”, el poeta Rafael Hernández, y como otras veces, ha surgido el tema de la guerra y la posguerra. Para Eduardo Valenzuela, su infancia en Orense, que estaba en zona “nacional”, fue una época feliz. Y como estos son los que ganaron allí se siguió viviendo bajo el mismo régimen.
         -Mi familia era muy de derechas y yo nunca me planteé que las cosas tenían que ser de otra manera.
            -¿Y cómo encajasteis el paso de la Monarquía a la República?
-Pues mal, como una anomalía.
Extraordinario: Eduardo ha vivido casi toda su vida en una sociedad y bajo un régimen con el que estaba de acuerdo.
            -Lo peor fue en los primeros años de la posguerra, cuando el racionamiento.
            El caso de Pepe Lamadrid es muy diferente.
            -Yo pasé la guerra en un pueblecito de Badajoz, y allí no nos faltó de nada. Nos protegió un tío mío, militar del ejército republicano. La posguerra significó pasar de bien a mal, y eso se soporta fatal.
            Sin embargo al padre de Pepe lo mataron los “rojos”.
          -Era falangista, un fervoroso de José Antonio. Se alistó en el ejército de la República con la intención de pasarse al otro bando, pero no le salió bien.
            -Sería un golpe tremendo para ti la muerte de tu padre.
          -Figúrate. Y recuerdo a mi madre que vino toda pálida y descompuesta de la visita a un depósito de cadáveres para encontrar a mi padre.
            No lo encontró. Pero Pepe cuenta esta tragedia con total desapasionamiento y sin rencor. En otras ocasiones me ha hablado de contratiempos y fallos de salud sin perder nunca la sonrisa.
          Rafael pasó la guerra en Madrid, en un medio familiar muy humilde, deduzco. En el franquismo se hizo del partido comunista. Tuvo actividad clandestina y sufrió arresto, golpes y prisión-por tres años, me parece.
            -Yo entonces tenía un valor moral enorme... Me sentía protegido por una organización, es verdad... Era un idealista, quería la revolución...

 

Lunes-16-4-2001


            En la tertulia de Rafael Flórez en Bellas Artes. Sale a colación el aniversario de la República el 14 de abril.
-¡A la República se la cargaron las izquierdas!-se queja Morcillo.
            Morcillo vivió en París desde el año 37, y no volvió a España hasta que tenía diecisiete años. No vivió por tanto la Guerra Civil. Rafael en cambio, sí, y con toda la crudeza y altibajos que tuvo en Madrid. Alguien pregunta:
            -¿Y no se pudo evitar el conflicto?
            -No, se había llegado a tal grado de tensión que tenía que explotar por algún lado-asegura Rafael.
            Rafael señala que Largo Caballero era peligroso, que en la Casa de Campo se preparaban unas milicias socialistas para hacer la revolución. Yo le arguyo que los falangistas por su parte se paramilitarizaban. Pero a esto no le da él importancia.
            -El asesinato de Calvo Sotelo, el jefe de la oposición fue un crimen de Estado, y el Gobierno no lo tomó como tal; volvió la cabeza para otro lado.
            -Y ¿el asesinato del teniente Castillo?
            -Lo mataron porque adiestraba a las milicias socialistas.
            Así vamos contraponiendo argumentos, Rafael apoyándose casi siempre en testimonios vistos u oídos. Ha conocido mucha gente, ha estado en muchas tertulias donde los supervivientes de la guerra esgrimían episodios personales y hasta pruebas supuestamente presenciales. Yo me guío principalmente por lecturas, que tampoco son tan exhaustivas.
           

Martes, 17-4-2001


            En la tertulia ateneísta de Amadeo Aláez por la tarde. Ahora veo más gente que antes, y se han agregado algunos del grupo de la escalera. Tenía la palabra cuando llegué Guillermo García que se quejaba de que su banco tardó un año en cancelar una tarjeta que le habían robado, y con la cual alguien sacaba dinero de vez en cuando. Guillermo es de la UGT , y como en un momento dijo que era muy amigo del director de su banco, yo le bromeé:
            -Me parece muy mal que tengas amistad con un director de banco.
            Carcajada general.
            Amadeo sigue prestando una ayuda inestimable a Amparo Besumán, alternándose con el hermano y otros amigos. No puede valerse por sí misma y va a ser internada otra vez: tiene una herida que no se le termina de cerrar.
            Me llama Juan Grima: la presentación de mi libro en Garrucha será el viernes o el sábado de la semana que viene. Presentadores: José Luis Muñoz Colomer y Ezequiel Navarrete.
            En la primera página de El País: “Siria pone en alerta a 35.000 soldados tras el ataque israelí. La oposición exige al Gobierno que suavice el reglamento de Extranjería. 135 muertos durante la Semana Santa, un 16% más que el año pasado. Más de la mitad de las chicas entre 15 y 19 años consumen alcohol habitualmente.”

viernes, 21 de febrero de 2020

DIARIO DE UN ATENEÍSTA (8)

Martes, 13-3-2001


      Ayer y anteayer me he sentido bajo de forma. Hoy estoy un poco más animado. Creo que el antibiótico me ha estado robando energía.
Aragón no quiere el Plan Hidrológico del Gobierno. El PSOE tampoco: propone controlar el derroche de agua y construir plantas desalinadoras entre otras medidas que sustituirían a las “obras faraónicas” previstas por el PP. Entretanto el enmascarado comandante Marcos entra con sus tropas en Méjico DF, final de su larga marcha para reivindicar los derechos de los indígenas de Chiapas. Por su parte el juez Garzón sostiene que Otegui es responsable de la última oleada de violencia callejera y trata de procesarle.
      En el Ateneo el camarero-escritor Pepe Bárcena nos ha dado una entretenida charla sobre “aquellos bohemios del café Gijón”. Me ha gustado su tono desenfadado y su dominio de la lengua y la escena. Había bastantes asiduos de la tertulia “Contra aquello y esto” del Gijón, con su presidente, Meliano Peraile a la cabeza. El presentó al conferenciante, y también intervino Eduardo Valenzuela “por la tertulia de escritores y lectores del Ateneo”. Este leyó una hoja, estuvo agarrotado, pero salió del trance. De él ha sido la idea de este acto, habiéndonos sorprendido por su diligencia. Cuando yo dije no hace mucho que me encantaría ver iniciativas dentro de la tertulia no me imaginaba que Eduardo se iba a “arrancar”. ¿Es un nuevo Eduardo que surge a los setenta y pico años de edad? Nunca es tarde si la dicha es buena.

Miércoles, 14-3-2001


     Me está costando trabajo redactar la contraportada para mi Historia de Guerra y Posguerra. Veo difícil dar una presentación impactante del libro y al mismo tiempo no herir a nadie con los sucesos e la guerra en Garrucha. Siempre con miedo a no levantar resquemores ni de un lado ni del otro. Porque bajo las cenizas del tiempo arden aún ascuas.
       Gran parte de la mañana la he dedicado a reunir los papeles que me exigen para la renovación del carnet de conducir. He tenido que pasar pruebas de oído, vista y reflejos. Lo más difícil ha sido controlar unas barritas móviles sobre una pantalla que se escapaban caprichosamente de unos límites móviles.
       -Lo ha hecho regular, pero se lo pasamos. En lo del puntito muy bien.
          El médico me ha señalado que el párpado izquierdo lo tengo caído. Lo sé de siempre, pero últimamente me ha parecido que se nota más. En fin, me han dado el aprobado y he pagado cuatro mil pesetas. De los derechos del carnet estoy exento por haber cumplido los setenta años. Privilegios de la edad.

Viernes, 16-3-2000

    Comida de los viernes con Eduardo Valenzuela y Pepe Lamadrid. Saco a relucir un artículo de Jordi Solé Tura que rechaza “salvar” a Cataluña, como quiere Vargas Llosa en su reciente “Salvemos a Cataluña” de hace unos días en El País. Yo trato de señalar en Solé Tura una falacia habitual.
          -Da por supuesto que el nacionalismo español es anti catalán.
            Los dos levantan la vista del plato.
            -El hecho de que el catalanismo sea anti español no vale a la inversa-continúo.
            -Hay un sentimiento regional que no es anti español -aduce Eduardo..
            -Claro, yo a eso no le llamo catalanismo.
            -Hay catalanes que no son catalanistas.
           -Yo estoy hablando de catalanistas, de los que por definición rechazan lo español.
            -Creo que exageras -magnífico argumento.
            
Lunes, 19-3-2001

            En el contestador tenía la felicitación de mi hermano Juan por el día de San José. He recibido otras tres o cuatro, pero no la habitual de Paco Reina.
           
 Martes, 20-3-2001

            Como en los países ricos, aquí los ciudadanos ya no son obligados a hacer la mili. Y como en aquéllos también, se está pensando en reclutar extranjeros; inmigrantes, concretamente.
           Algunos de mis días en la biblioteca del Ateneo son igual que los de cuarenta y pico años. Esta sensación me la da el marco, que no ha cambiado nada en absoluto. Las personas son otras, claro, pero cuando no tengo ocasión de cambiar palabras con algún amigo, las horas pasadas allí transcurren igual que en el pasado. Quizá el Ateneo tiene para mí la semejanza de un viaje al pasado.
        Un rato por la tarde con Jesús S. M. Estamos desconcertados porque en principio SGEL se resiste a incorporar toda la revisión que hemos hecho al libro intermedio de lecturas. Le parece costosa. Pero la verdad es que el libro contiene erratas y errores de bulto achacables a nosotros mismos. Jesús me dice que oye música, va a sus conciertos y lee, “y las relaciones sociales las he reducido al mínimo”. Me va contando los roces que ha tenido con distintos amigos. Con Ramiro, con Pepe “Boñar”, con Julio...


Miércoles, 21-3-2001

            
            Según Antonio del Mazo, el Presidente del Ateneo ha pedido setecientos millones a la Comunidad de Madrid para rehabilitación, y añade:
            -Villapalos ha dicho que sí, que muy bien, pero que la batuta la llevan ellos.
                  -El que pone la pasta...
        -Con setecientos millones se podría modernizar este vejestorio.
            -Y ¿qué dice la Junta?
           -La Junta quiere el dinero y la batuta. Es la eterna historia de esta Casa. En la Biblioteca Nacional, como todo se dispone desde arriba, se han podido hacer grandes reformas.
           -El espíritu autonomista del Ateneo tuvo una gran influencia cultural y política en el pasado.
            -Claro, claro...
           -Hoy dudo de que su papel sea ni medianamente importante, salvo el valor su biblioteca.
            -Exacto, exacto...
            Nos vamos cada uno a nuestro pupitre. Yo estoy corrigiendo las pruebas de Garrucha... a toda velocidad.
            Otro día sangriento. La prensa informa sobre otro asesinato de ETA. Esta vez ha caído un concejal socialista de Lasarte, Froilán Elespe, al que han matado de dos tiros en la cabeza. Por la noche vemos en la tele la tormentosa sesión del ayuntamiento de Lasarte en la que el público increpaba enloquecido a los concejales que no han condenado el crimen. Estos, dos hombres y una mujer, permanecían impasibles como estatuas de hielo.

Jueves, 22-3-2001

            Sigue la bajada de las bolsas, “arrastradas por la de Nueva York”. No se ha considerado suficiente la bajada de medio punto por la Reserva Federal, y sigue la desconfianza. Son los valores tecnológicos los que ofrecen menos confianza. No quiero ni pensar cuánto hemos perdido nosotros. Durante mucho tiempo me resistí a invertir en bolsa; terminé por sucumbir y ahora me arrepiento. Supongo que es así como nos estamos sintiendo la mayoría de los ahorradores modestos.
            Qué pena da el hijo de Froilán Elespe aplaudiendo desde el balcón de su casa a los manifestantes contra el asesinato de su padre.
            En el autobús 51, encuentro con Pepe Pizarro, antiguo colega del turismo. Es otro de los desengañados de la bolsa. Pepe ha vivido siempre junto a su madre, que ya tiene cumplidos los cien años y está confinada en cama. A una compañera que le ha saludado en el autobús le habla de los muchos gastos que origina la incapacidad de su madre.
            -Podemos hacer una colecta entre varios compañeros-le propone ella.
            -No, no, por ahora me las puedo arreglar.
            Me admira el gesto. La amistad puede llegar muy lejos, y ahora que lo pienso, en la libérrima profesión de guía de turismo barrunto que se da una gran solidaridad; sobre todo entre los que se conocen desde hace muchos años. Dice Pepe a su amiga que pronto va a salir de una inactividad temporal para volver a guiar grupos. Siguen haciendo lo que hacían, lo que a mí me suena a actividad de juventud.
           
Viernes, 23-3-2001

            Se ha aprobado el trasvase del Ebro que llevará aguas a todo el Levante español. CiU lo ha aprobado a cambio de inversiones en Tarragona. Sería una lástima que el vertido empobreciera el fabuloso delta del Ebro.
            Con el heraldista Paco Romero, en la cafetería del Ateneo, hablo de lo poco desarrollado que está en este país el mercado del libro de segunda mano. Él, que tiene mucho contacto con librerías de lance, opina que los libreros tienen una mentalidad usurera. Acaparan los libros, los retienen, dejan que el tiempo aumente su demanda y luego los van vendiendo a precios abusivos.
            Se me ha pasado otra semana sin ir a la tertulia de Rafael Flórez en Bellas Artes, ni tampoco a la de Amadeo Aláez los martes en el Ateneo. Siempre he tenido mucha prevención a perder el tiempo en las tertulias, pero últimamente más que nunca. Hoy me insistía Pepe Lamadrid que le acompañara en la tertulia-comida del café Gijón. He rehusado después de dudarlo. Me repelía la perspectiva de caer al lado de alguien insulso o de un sentido del humor incompatible con el mío. Voy encontrando a la gente cada vez menos interesante. Encuentro más entretenido enfrascarme en mis trabajos, lo que no quita que empiece a preocuparme por aquel fallo. ¿Soy yo el que va perdiendo sociabilidad?





lunes, 17 de febrero de 2020

DIARIO DE UN ATENEÍSTA (7)

Jueves, 22-2-2001


            En septiembre mi amigo médico, Miguel Aguilar, me dijo, después de pesarme:
            -Has engordado unos tres quilos.
            -Eso no me gusta nada.
            -Bueno, estás en tu peso todavía; sesenta y ocho...
            -Pues no me lo explico.
            -Es lo normal en el verano; siempre se trae uno unos quilos después de las vacaciones...
            El miércoles pasado me volvió a pesar.
            -Has engordado un quilo.
            -Pero si yo...
            -Normal, en las Navidades siempre se engorda algo.
            La verdad es que es la Navidad que menos dulces he tomado. Habré de concluir-con el cuidado que he tenido-que a cierta edad es mucho mayor la propensión a engordar. Pero ahora, como siempre, he sido enemigo de echar quilos.
            -Coma usted menos.
            -Podría hacerlo, pero me sospecho que entonces mi vida tendría que ser menos activa...
            A lo mejor es que la vida de jubilado,  sin las tensiones de un horario de trabajo, favorecen el engorde...
           

Viernes, 23-2-2001


            “ETA asesina a dos obreros en San Sebastián con un coche bomba dirigido a un edil socialista”, titula El País. Se ve que la banda terrorista necesitaba hacer algo gordo hoy para ocupar el espacio periodístico que le correspondía al veinte aniversario del 23-F. Se ha hablado mucho estos días de este rocambolesco golpe, contando cada uno cómo lo vivió. La anécdota que más me ha gustado se refiere a Landelino Lavilla, el Presidente entonces de la Cámara de Diputados. En la mañana del 24, producido ya el desenlace feliz de la intentona, el chulesco teniente coronel Tejero se dirige a la masa de diputados:
            -Felicidades: ustedes están a punto de recobrar la libertad, pero en cambio a mí me van a tocar unos veinte años de prisión. ¡Vayan saliendo ordenadamente!
            -Un momento, un momento-interviene Lavilla-. El orden y la disciplina dentro de esta cámara le corresponde  a su presidente, no a usted.
            El hasta hace unas horas dueño y déspota de la situación parece quedarse congelado, y por fin reacciona. Como un militar, claro.
            -¡A sus órdenes!-exclama con la mano en el tricornio y dando el taconazo reglamentario.
            En cuanto a mí, la tarde del 23-F me encontraba en la Clínica Puerta de Hierro donde estaba internada mi hermana Carmen. Conseguí coger un taxi de vuelta, pero no sé por qué me apeé allí y tomé el metro. Las pisadas apresuradas de cientos y  cientos de personas por los pasillos, ansiosas de buscar el refugio de sus hogares me llamó fuertemente la atención. En aquellas galerías  coincidí con el poeta José Hierro. Alarmado e inseguro como todo el mundo, y que tuvo buen cuidado de no transparentar el color de su postura. En casa todo estaba tranquilo. Ana se había traído pronto a los niños de sus actividades extraescolares. Y ya estuvimos pegados a la radio hasta la declaración del Rey en que anunciaba la restitución de la normalidad.


Lunes, 26-2-2001


En el ateneista café de las doce  hago saber  que a finales de semana me voy para Almería “en plan de autor”. Y por su parte Emilio de Castro, para quien el pasado heroico es mucho más interesante que el presente, nos habla de la heráldica de los antiguos colegios mayores y de las singularidades de estas elitistas instituciones en los siglos XVI y XVII.  Daba un gran prestigio estudiar en un colegio mayor y también eximía de demostrar limpieza de sangre. Yo meto entonces baza para hablar de los colegios de Oxford y Cambridge y de las costumbres que aún se conservan, como la de la bata negra que llevan profesores y alumnos. Arrillaga también conoce el mundo anglosajón; Emilio parece que no.
            Ya tengo hotel reservado en Garrucha para el próximo viernes por la noche. Y al teléfono Juan Grima me ha reiterado su interés por publicar mi Historia de Guerra y Posguerra. El sábado por la mañana nos entrevistaremos para tratar del asunto. Se ha referido a que el Ayuntamiento de Garrucha podría dar una subvención. Veremos qué sale de todo esto.
            -El libro me gusta-me ha vuelto a asegurar-. Y lo mismo a Federico Moldenhauer y a Manuel León, que formamos el “núcleo duro” de la revista Axarquía.
            Es muy positivo y esperanzador que el libro guste. En la base de la aparición de muchos libros estuvo ese informe de uno o mas lectores influyentes. He recibido pues moral. Se da el caso también de que Federico es la primera persona que lo ha leído. Le entregué un ejemplar este verano, todavía caliente de la impresora y si encomendarme a Dios ni al diablo.
           Política: el ministro Mayor Oreja deja el ministerio del Interior para presentarse a Lehendakari en el País Vasco. El PP tiene puestas grandes esperanzas en su sabiduría política y en todo el relieve público que ha adquirido durante su etapa en el Gobierno de Aznar.


Miércoles, 28-2-2001

            En la tertulia de la SER oigo esta mañana a Juan Tapia contemplando la “templanza” de Arzallus ahora que se aproximan las elecciones en el País Vasco. Confía este periodista en que el confeso independentista se “corrija” y en adelante emprenda la senda de los constitucionalistas. En esta línea se expresan otros contertulios y el mismo Gabilondo, matizando Javier Rojo que si el propósito de enmienda de Arzallus es sincero, tendrá que dejarle a Ibarretxe todo el protagonismo. Ahí se va a ver si está jugando limpio. Pongo luego Onda Cero. Aquí no hay confianza ni matices. Arzallus ha jugado con fuego y lo seguirá haciendo. Ha hecho de lobo y ahora quiere cubrirse con la piel del cordero. Si gana las elecciones el PNV, se echará otra vez al monte. No tiene remedio. Llama una señora en el tiempo de los oyentes y asegura que en público la Ferrusola, la mujer de Pujol ha dicho lo siguiente:
            -Cuando vi que en el patio del colegio los niños hablaban castellano, impedí que mis hijos se mezclaran con los otros.
            En la misma línea de pureza nacionalista, Heribert Barrera asegura que si siguen llegando inmigrantes a Cataluña, ésta desaparecerá.
            En la puerta del Palace me encuentro a Manuel León. El también va a Garrucha este fin de semana y también participa en el libro de leyendas coordinado por Grima y Moldenhauer. Ha consultado las carpetas del Archivo Histórico Nacional, referentes a las causas que se siguieron contra los vencidos en Garrucha y pueblos limítrofes. Me ha prometido que me va a dar detalles y hasta enseñar fotocopias. Va a ser como transitar por las tinieblas del tiempo.
            En Bellas Artes, por la tarde, conversación con Rafael Flórez. El es la historia oral. Iba a Fuentesila a una tertulia en la que participaba José Rico Godoy, el marido de Josefina Carabias.
            -Nunca trabajó -asegura.
            Pérez Embid vivía en una residencia del Opus allá por la calle Zurbano. Allí murió. Rafael fue a su entierro. Rafael ha ido a muchos entierros de gente importante. También murió Amalio García Arias, el secretario de aquél. Se lo debía todo a Florentino. Este era homosexual. En su última época, siendo Director General de Bellas Artes, le propuso a Rafael ser secretario suyo.
            -No, muchas gracias, don Florentino, pero yo para eso de secretario no sirvo...
           Hablamos de Francisco Induráin. Le cuento la desilusión que me produjo enterarme que era del Opus. Él cree que sus orígenes estaban en la Falange; quizá combatió o tuvo algún puesto de información o propaganda. Lo sitúa en Salamanca en aquellos años.
           Y sobre José Hierro opina que medró con el Opus. Tenía la presentación de libros de la Editora Nacional, el Aula de Poesía del Ateneo, colaboración en la Enciclopedia de la Cultura Española... Terminó mal con José Hierro.

Jueves, 1-3-2001
            
He dormido a trompicones y camino hacia el Ateneo con paso de madera. Llovizna, me encuentro con un barrendero en su faena, y con una cartera tirando de su carro. Esta mañana, como ayer, veo retención de tráfico en distintos puntos. Paso bajo un andamio sobre el que suenan unos golpes pavorosos.
            -¡Oiga! ¿Estamos seguros?
            -¡Pues naturalmente! Usted pase sin miedo.
            -Cuando usted lo dice...
            En la vitrina del Ateneo, un escrito  que impugna la intervención de un miembro de la comisión de cuentas. Es un lenguaje muy medido y jurídico. 
            Por el Ateneo he ido diciendo estos días que voy de viaje a Almería.
            -¿Quiere algo para Almería?-le pregunto a Peinado.
            -¿Qué va, a dar una conferencia?
            -Voy a ver si me publican un libro.
            -Que haya suerte.
         Por la tarde, entrevista con Jesús Sánchez Maza, llegado de Estartit. Me enseña las correcciones que ha incorporado a un ejempla de nuestro libro segundo: labor minuciosa a base de papel celo. Le ha ayudado, como de costumbre, María Rosa, su compañera alemana.
            -A lo mejor cabría hacer un hermano gemelo de uno de estos libros -sugiero.
            La idea le gusta. Yo pienso sin embargo que hay que pensárselo bien y no meterse en faenas excluyentes.
            Mañana, viaje a Garrucha.

domingo, 9 de febrero de 2020

DIARIO DE UN ATENEÍSTA (6)


Martes, 13-2-2001




DON ALFREDO




Ya he terminado de ver el expediente de D. Alfredo Saralegui-el fundador de los Pósitos de Pescadores-en el Archivo Central de la Armada. No se puede ver allí si este hombre estuvo o no represaliado al terminar la guerra. Pero hay algunos detalles que resultan raros. Una conversación con algún descendiente suyo me vendría muy bien. En cualquier caso, creo que ya tengo la base para un artículo sobre la obra de don Alfredo.




Miércoles, 14-2-2001




LA ACTUALIDAD
           


          Otro terrible terremoto en El Salvador. He oído por la radio al alcalde de San Salvador, agradeciendo la ayuda prestada por España. Su descripción de los daños causados y las necesidades derivadas los ha hecho sentir más cerca. Con los votos del PP el Congreso ha rechazado una propuesta de los demás grupos condenando la sublevación militar del 36. El PP explica su postura por considerarla una cortina de humo de los nacionalistas vascos sobre los crímenes de ETA. Dramáticas mociones de las instituciones españolas, desde los concejos municipales, hasta el Parlamento, que jalonan la historia contemporánea de este país. 





Jueves, 15-2-2001






SERVILISMO


            
          Los grandes cambios de la sociedad española son también de comportamiento. Se me ocurre por ejemplo que ya queda poco del que era arraigado servilismo. “A su entera disposición, don Mengano”. “Estamos para lo que usted guste mandar”. “Usted no tiene más que mandar”, etc. etc. Había quien tenía toda una corte de servidores y aduladores que le debían trabajo, favor o prebenda. Hay todavía clientelismo en el mundillo de los políticos, pero no aquel vergonzoso servilismo.














  





    




RENDICION


          

          
          Otra cosa que a ojos vistas a cambiado es la relación en las parejas jóvenes, que ahora es más franca y natural, habiendo desaparecido una serie de tabúes y pacaterías hipócritas. Se deba también una histérica tendencia a la posesión absoluta del uno por el otro, a la rendición y sumisión total confundiéndola con el amor. Me imagino que todo era parte de la misma relación retorcida entre hombre y mujer.





Viernes, 16-2-2001

            
         
         
          Aparece Rafael Hernández en la “Tertulia de Escritores y Lectores” y como con él y Pepe Lamadrid. Rafael da el lunes un recital y nos invita a que estemos presentes.
            -Ya a publicar un libro no le doy tanta importancia-nos dice, y sí que me llena recitar unos poemas míos ante unos amigos.
            Yo subrayo que en el pasado la poesía de algunos poetas se conoció en hojas sueltas y que los poemas no aparecieron en libros hasta siglos después.
            -Y había la tradición oral, los juglares-añade Lamadrid.
            ¿La fama?
            Yo aduzco que es un apetito muy humano y que soy el primero en confesar que lo he tenido y lo tengo.
            -Lo tuve-confiesa Rafael-. No logré alcanzarla y ya estoy en otra dimensión.
            Pepe asegura que carece de inquietudes en este sentido, simplemente porque no tiene ninguna facultad o capacidad que ofrecer.
            Tres años estuvo Rafael en la cárcel por motivos políticos con el franquismo.
            -¡Qué fuerza moral tenía yo entonces! Aspirábamos a transformar la sociedad, a la revolución-Rafael era del PC.
        Nos asegura que el hundimiento de la Unión Soviética y del comunismo ha destrozado síquicamente a muchos militantes que han visto desaparecer el Norte de su vida.
            La infancia y juventud de Rafael fue muy dura. No pudo hacer estudios. Yo en cambio pude hacer el bachillerato, y sin embargo tengo la espina clavada de los que tuvieron todas las facilidades para acceder a la universidad a la edad apropiada y contaron con todos los medios para graduarse. ¡Siempre hay alguien que lo ha tenido peor que tú!




Lunes, 19, 2-2001




RECITAL







           Rafael Hernández va recitando sobriamente poemas de su libro El balcón de Venus. El público escucha con total atención. Se van sucediendo momentos y ocasiones en que el poeta encuentra o ve a una mujer bella y alude a besos y a sueños de contactos eróticos. Metáforas e imágenes refuerzan y al y al mismo tiempo dan vuelo a los poemas. En cada uno hay como un desarrollo pero el remate no llega-quizá esta interminación ha tenido pendiente al auditorio todo el tiempo.
           -Adelante, poeta-ha dicho la presentadora al terminar su breve introducción. Y poeta, en efecto ha demostrado Rafael que es, con un repertorio de sentimientos y sensaciones de la adolescencia, aunque andará ahora por los setenta años.
           El acto ha tenido lugar en el Centro Cultural de la Telefónica, un tanto cutre, donde un grupo de poetisas principalmente organiza un recital cada mes. Había representantes de otra panda similar del Centro Gallego y no me acuerdo qué otro cenáculo. En Madrid hay montones de estos círculos poéticos, los que los poetas se recitan entre sí. Constituyen un submundo  literario que raramente trasciende del barrio y que, con suerte, congrega a treinta o cuarenta personas. Rafael exponía sobre una mesa dos libros suyos. No creo que vendiera más de  media docena. Durante la “copita”, una señora con gafas, risueña, me reconoció como alumna suya, del año 71, en la Escuela Normal Santa María. No he ejercido el Magisterio; se metió en la Telefónica, y calculo que es uno de los puntales de este Centro Cultural. Me recuerda una anécdota relacionada con mi persona.
            -Al comenzar el curso nos preguntó usted: “¿A qué nota aspira cada uno?”
            -¡No me diga!
            -Sí: la mayoría dijo que cinco, seis. ¡Yo le dije que diez!
            -¡Y al final del curso me los dio!
            -Usted lo merecía.
           Me había olvidado completamente de aquella ocurrencia mía, y de pronto me veo como en una foto de juventud y extravagancia. Como los alumnos seguramente me veían.
           En conversación con Pepe Lamadrid voy subiendo la Gran Vía. El va desgranando sucedidos y recuerdos suyos de este escenario y yo dejo caer alguno mío. Básicamente esta calle tiene el colorido y el bullicio de siempre, y las luces, los escaparates y el ruido cooperan a distraer el aburrimiento si gastar una peseta. Me gustaría pararme en cada puerta y en cada establecimiento para clarificar los cambios experimentados en los muchos años que no frecuento la Gran Vía, pero siento la urgencia de coger el autobús; me espera un rato de trabajo ante el ordenador. Siempre he valorado mucho el tiempo, pero ahora es que soy un avaro.